lunes, 1 de febrero de 2010

Diversas maneras de desvanecerse.




Dejó de oír bien así que aprendió a leer los labios, cuando terminó de perder la vista adquirió la habilidad de leer con las manos, después de dejar de sentir texturas se limitaba a guiarse por su pasado a través del olfato... viéndose despues abrumado por la gradual y acometedora escasez de recuerdos emprendió un viaje a la inexistencia donde el característico sonido de su voz, fue al igual que él, devorado por la ausencia del sentir.


1 comentario:

  1. Es como la descripción de un proceso zen, cuando se toma la renuncia y la no existencia para trascender. Está muy padre ¿las ilustraciones son tuyas?

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