sábado, 18 de diciembre de 2010

La historia detras del mito


Súbitamente me encontré en la mitad de una historia cuyo principio fue colisionado por alguna distracción luminosa, encandilado entre lo absurdo del pasado recuerdo a una figura andrógina murmurando garabatos mientras el tiempo se desmoronaba.
Está permaneció distanciada por unos momentos hasta que repentinamente fui arrastrado cual metal imantado hacia aquel humanoide revestido de penumbras. Podría confabular al respecto de lo interactuado con aquel ser y narrar alguna historia para fanfarronear acerca de como fue que sufrí una abducción alienigena o padecí de una esporádica dilusión la cual me hizo experimentar una alucinación, o simplemente podría fichar el evento como un sueño del cual desperté fatigado, pero prefiero limitarme a lo insulso de la verdad, aunque esta solo se reduce a un monologo de aquella mujer con voz de hombre:
- Disculpe lo inoportuno de la visita señor pero ha ocurrido un catastrófico evento y en estos momentos el tiempo es un factor desfavorable, así que porfavor permitame presentarme; mi nombre es Suerte y desafortunadamente seré una perra con usted a lo largo de su existencia.
Horrorificado por tan encriptada revelación permanecí estático intentando decifrar el significado de aquéllas palabras, comencé a cuestionar la provenencia de aquel personaje e intente hacer preguntas pero justo antes de emitir sonido alguno su figura careciente de densidad se deslizo por debajo de mi campo visual dejando tras ella un olor anestesiante que adormeció cualquier posibilidad de reaccionar.

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